
Se trata de un libro excepcional, tal vez no por su prosa cuidada, sino por permitirnos entrar en el mundo alucinado de Santiago Patiño, un niño bien, que es invitado a la fiesta de 15 años de su amiga Angelita. El libro funciona como una especie de hoyo negro que nos va a llevar de una elegante casa blanca en una zona cara colombiana a una casa oscura en donde los personajes encontrarán un destino fatal. El libro se escribió en 1976.
