Está curioso cómo en Costa Rica las cosas pueden recibir cualquier nombre y los enredos se desenredan con el tiempo. Como decía mi abuelita, no hay mal que dure cien años. Por eso Autopistas del Sol demanda al Estado, Figueres viene casi, casi como si hubieran visto a Brangelina en Guanacaste y lo que da esta institución son asistencias. ¿Pero de qué nos quejamos? Si no fuera por esa vocación de servicio (en el amplio espectro de la palabra), esos pobres muchachos no podrían estudiar ni...